En un primer plano horizontal, las curvas de una desnudez de cal y seda se deslizan sobre el lecho. El cuerpo se halla de espaldas, ligeramente inclinado y apoyado por el brazo derecho. Los ojos de Venus alcanzan de este modo el espejo que sostiene su hijo Cupido. Y se refleja en él. Y una imagen borrosa, sin contornos y sin nitidez ni vida en la mirada, se inmiscuye como un fantasma en medio de la exquisitez de lo bello. De sus ojos ausentes y de su boca enigmatica se desprende un sentimiento mordaz, de quien rie de la mortalidad del cuerpo de cal y seda y de la fugacidad del tiempo…
Es como si Venus, al igual que Dorian Gray, hubiese vendido su alma al diablo, y su retrato fuera el estado animico envejecido y ella, la eterna juventud rebosante de hermosura.
Es Venus, la diosa del Amor,
El bien y el mal/ la vida y la muerte/ Dualidad que porta la contradiccion del alma humana. Risa furtiva y espiritu compungido. Belleza y fealdad. Ser corrompido y humillado por la muerte ; por el no saber hasta cuando ni por qué…esta agonia ; de donde ? a qué deber la visita de un ser tan siniestro ..que arrebata, despedaza, hace añicos lo que queda de la vida…

En el National Gallery

LA VENUS DEL ESPEJO
