Silencio. Oscuridad infringida.
Una luz que no es…una imagen espectral que se asienta en el espacio llenando de vida los fragmentos de luz que, apocados, añoran un tiempo que nunca fue…
Pasan de las siete. En mi cabeza juegan a las palabras Habermass, Laswell, el Interaccionismo Simbólico de la escuela de Chicago…Una infinidad de locos que pretenden comprender al ser humano.
Pero, un momento. Un escalofrío recorre mi cuerpo..Mañana será el examen y no recuerdo…
De pronto, mi mano comienza a extenderse en súplicas…Sí, ya lo tengo, pero…El Constructivismo Radical quiere que pinte una realidad que se me antoja desconocida. Asegura que hay una parte de mi que se mueve por una intrínseca y ùnica imaginación…( Quizás, quién sabe, también yo alcance a “ser” en un mundo imaginario)
Acaricia mi mano…mi mente…trémulos deseos se apoderan de una realidad que no es sin que yo la vea…Pintar con palabras una imagen que el ojo no consigue distinguir.
En verdad resulta una propuesta más que convincente para un sentido tan saturado como el de la vista…
Aquí, en este pesado rincón de estudio, tiemblan los nervios..Allí, tras ese olvidado cristal, suspira el alma exhausta ante tanta belleza.
Apago el artificial rostro de estos apresurados apuntes.
Quiero detener un segundo el tiempo ( una creación más del hombre)…Perder mi mirada en su azul…; en ese mar que cubre en sombras las siluetas geométricas de una ciudad perdida en los quejidos de su ausencia. Pintar la belleza para que las miradas estremezcan en ella…
Silencio. El resplandor de una ilusión asciende orgulloso…infringiendo la oscuridad…Y pensar que mi espíritu es el único creador sonriente…Su obra se ha grabado e las pupilas de un corazón que hoy, ahora, en la más deliciosa de las oscuridades, imprime colores, destellos de eterna amalgama a unas palabras que quizás tan solo este alocado ser pueda interpretar como lo que un día fue…
Son ya pasadas las ocho.
El azul se retuerce en la claridad…
Y , a su paso, extiende la alfombra un amarillo jubiloso…
Tirma BENITEZ FORNIES
SALAMANCA
22.01.1998