Paris Sept de 2002. El Museo d’Orsay rinde homenaje a la pintura española.
El Arte como imitación desprendida de la admiración del “emulador” por el artista “emulado”.
La pintura sucumbe a la imitación. Y es que la admiración en el Arte puede manifestarse a través de la reinterpretación. Al menos asi lo pensaba Eduardo MANET, artista francés que no dudó en impregnar su obra del arte español del Siglo de Oro ( a raiz de su viaje a España en 1865) Su admiración quedó asi sellada en el Arte del S XIX. De este modo, Velazquez era presentado en Francia como un pintor moderno, quién, como todos los grandes artistas, superaba su siglo, su tiempo y su trazo personal.
La exposición del Museo d’Orsay nos muestra asi la obra pictórica de un Velazquez, Ribera, Murillo, Zurbaràn ( Siglo XVII) ;nos encontramos ante una retrospectiva del Arte del Siglo de Oro español y del arte francés, el cual, influenciado por la técnica española, dejó atràs el academicismo para entrar de lleno en el Realismo y el naturalismo; de estos ùltimos movimientos son las obras de Corot, Courbet, Manet…
Entre las influencias màs destacadas està el color: negro, tierra, grises…y la primacía de este ùltimo sobre las formas. Los artistas españoles del siglo de oro retrataron la miseria ; Bufones enanos, huérfanos, gente desafortunada de vida errante…
El Arte, unas veces plasma influencias, otras traza vertientes propias y casi siempre se extiende en el lienzo como mezcolanza de ambas.
El Arte sabe de facetas, de influencias, originalidades y dobles caretas ( el yo y la admiracion del Otro)
El Arte consiste en crear. Sin embargo, creación y originalidad no siempre son acciones concomitantes. Es asi como aparece la imitación. En muy raras ocasiones el artista crea ex nihilo, es decir, de la Nada, del blanco absoluto, de la imaginación incólume. La mente de un artista es una abigarrada escena de influencias e inspiraciones..
Si a todo esto se aùna la voluntad de pintar con realismo, entonces la creación propia se reduce a la técnica, a la mezcolanza de formas, luces y colores…
Tirma BENITEZ FORNIES
Paris, Septiembre de 2002