Querer ser para mi es querer escribir.
Sin hacerlo no concibo mis dias. Pero empuñar la pluma no solo como un hobby sino como algo más…, como un arma de trabajo y de inspiración; como un instrumento de supervivencia. Sin escribir no soy. Sin la palabra no veo, no siento, se me paralizan los sentimientos. Me refugio en la indolencia. Necesito el papel para la reflexión, para sentir que aprendo. Con la escritura mis sentidos se deleitan , me abro y me vierto en cada letra…Quiero ser escribiendo. Quiero escribir para ser. Quiero tener las palabras siempre cerca, que me acompañen en la imaginación, en el asueto, en la rutina laboral, en las palpitaciones y en la boca de aquél a quien decidí entregar mi vida. Que todos los dias la lengua con la que crecí, sea mi defensa y mi compañera mas fiel ante la ansiedad de quien vive en perpetua inseguridad y torpeza. La palabra es lo que necesito “para no apartarme de mi”. Para arrebatarle a mi existencia una parcela del ser que sabe lo que quiere ser.
Cuando las palabras me faltan me enredo en la nada. Los nervios me atrapan, me sacuden, me interrogan… Por qué, por qué…Donde has abandonado tu ser?! Dónde, aquello que un dia quisiste ser? Pero qué?!! Qué es lo que un dia quise ser? Me pregunto. Es que acaso tenía razón, es que acaso no era una fantasía de adolescente que recibía elogios condicionados de su progenitor?
Asi lo he creido durante los utimos tres años. Vivo en un pais en el que, sin quererlo, pierdo a mi fiel compañera. Se aleja. Ya no està en cada nota de la cotidianeidad. En mi fuero interno las interferencias impiden que me oiga como antes. Mi voz es un duelo entre idiomas.
Y si aún respiro es porque las palabras que me educaron y con las que me siento yo misma, permanecen en los libros y , gracias a Dios, en los labios del ser amado.
Causa o destino? Negligencia o seguimiento de aquello que ya està escrito?
Acaso algún dia me diré a mi misma: “nunca fui lo que quise ser”?
Me hallo, como canta Silvio, “buscando un mundo por rastrear” y “una ansiedad y otra ansiedad” …
No se trata de un alegato a la queja ni al inconformismo; es, si quieres, la duda existencial que todos llevamos dentro. Para qué estoy aqui? Cual es mi misión? Qué puedo ofrecer a los demas? Mi espíritu necesita más claridad. Ojalà pudiera despartarme un dia y saber exactamente lo que quiero; saber hasta dónde llegan mis capacidades. Cuáles son mis virtudes, y si en cierta forma, me engaño a mi misma al pensar que puedo vivir con la palabra en un estado de dependencia absoluta. Si la necesito realmente dentro de mi futura profesión…Si debe ser mi estado natural, o si estoy confabulando contra una vida demasiado realista!?
31 de agosto de 2003